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Urgen Acciones por parte de la sociedad civil para establecer fuertes políticas de salvaguarda en el Banco Interamericano de Desarrollo

Lee sobre las políticas del BID, su importancia y el bloqueo en contra de estas salvaguardas dentro del banco, y ve las ultimas versiones de las políticas ambientales y indígenas del BID.

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El Contexto

El Banco de Desarrollo Interamericano esta sufriendo una severa crisis de legitimación y
credibilidad, resultado de su inhabilidad de adoptar políticas claras y estrictas, con el fin de asegurar que sus actividades contribuyan a un desarrollo sostenible sin provocar daños ambientales y sociales. Durante la ultima etapa de la presidencia del señor Iglesias, se decidió revisar la política ambiental antigua (452 palabras) que no se había modificado desde su formulación en 1979.Al mismo tiempo , por la presión de Organizaciones Indígenas y otras de la sociedad civil, por primera vez, el Banco comenzó a formular una Política Indígena.

Además, el BID decidió modificar el Mecanismo Independiente de Inspección (MII), el recurso que permite que las personas negativamente afectadas por los proyectos del BID busquen una investigación formal sobre el proyecto en cuestión.

Desde el último Foro Mundial, se realizaron seis consultas entorno a la política ambiental. El entonces presidente Iglesias designó un Panel de Notables (Blue Ribbon Panel) compuesto de consultores ambientales eminentes para que aportara comentarios y recomendaciones a la política ambiental, e hizo varios compromisos al responder al reporte final del Panel. Bajo la presión de la sociedad civil el BID también convoco a tres consultas públicas para el Mecanismo de Inspección Independiente (MII, llamado actualmente CCRM-Mecanismo de Revisión de Consultas y Quejas). Una se llevó a cabo en Washington DC, otra en Brasilia, y otra tuvo lugar en México. Sin embargo, después de periodos relativamente exitosos de consulta tanto para la Política Ambiental y el Mecanismo de Inspección Independiente, la sociedad civil no tuvo acceso al borrado final, versión suscripta por el Comité de Políticas del BID, a pesar de las promesas expresadas por miembros del Directorio y la Gerencia. Este tipo de lagunas en la transparencia desestabilizó por completo el proceso de consulta, ya que era imposible para la sociedad civil saber si sus comentarios y sugerencias fueron incluidos en el nuevo sumario. (Ve la nota al fondo de la página para ver como eventualmente consiguimos copias de las políticas ambientales y indígenas.)

Además, el proceso de consulta para la formulación de una Política Indígena fue completamente inadecuado. El borrador acerca de la política fue diseminado por un periodo de comentario de treinta días y hubo solamente una consulta publica-que solo se accedía por invitación-al cual varias organizaciones claves para los derechos indígenas no fueron permitidos asistir.

No obstante, el Presidente Iglesias se comprometió en hacer al BID un "Banco Ambiental", con políticas "iguales o mejores" que las del Banco Mundial. Eso dio la esperanza a la sociedad civil que las tres políticas esenciales serían fuertes y que se reforzarían uno al otro. Algunos entre el personal del BID, estimaron que el presidente, quien dejó el puesto el 30 de septiembre de 2005, después de 17 años en el Banco, debía usar su capital político acumulativo para empujar esta políticas, a través del Directorio del BID antes de su partida, para reclamarlos como parte de su legado. Sin embargo, esto no ocurrió, y esta en manos del nuevo Presidente Luis Alberto Moreno, defenderlas. En estos primeros días de su presidencia en el BID, Moreno, aún no ha tomado una postura pública acerca de estas importantes políticas, ni ha revelado su nivel de compromiso.

Vacio de poder

En el vacío de poder de la transición presidencial, el estatus de estas políticas está poco claro, en el mejor de los casos. Directores Ejecutivos de los países prestatarios del BID, parecen ejercer una poderosa oposición a todas las salvaguardas y políticas sociales y ambientales. La Política Indígena fue presentada al Comité de Políticas del Directorio a fines de septiembre de 2005. Según informantes, la política fue completamente eviscerada- mayormente porque algunos miembros del Directorio consideraban que restringiría las operaciones del Banco y que interfería con la soberanía de los países prestarios (Oficiales del Banco han afirmado muchas veces que tanto la Política Ambiental como la Política Indígena dejarían fuera de competencia al BID frente a otros bancos de desarrollo como la CAF (Cooperación Andina de Fomento) que no tienen políticas de salvaguarda.
Fuentes dentro del Banco dicen que los Directores Ejecutivos de los países prestarios se expresaron fuertemente en contra de la política, con frases escuchados como "los indígenas deben integrarse". Aparentemente los únicos Directores que apoyaron y defendieron estas políticas fueron dos, el de Canadá y el de Alemania.

Probablemente la Política Indígena, que fue groseramente inadecuada desde el principio, ahora será severamente debilitada-si acaso sea aprobada. Con temor a recibir el mismo trato, la división ambiental del BID desistió en presentar la Política Ambiental al Comité de Política del Directorio, y el mismo staff del departamento de medio ambiente piensa que podría tomar un año para que sea aprobada por el Directorio. Análogamente el último borrador del CCRM (Mecanismo de Inspección) ni siquiera fue enviado al Comité de Políticas para que fuera aprobado, y sigue en revisión y redacción en el departamento legal. Y no existe razón alguna para pensar que recibirá un mejor tratamiento que las otras políticas.


Moviendo Adelante- Que Podemos Hacer?

Parece que no existe mucha voluntad entre los Directores Ejecutivos del BID para aprender de los errores anteriores, como los casos de los proyectos de Camisea y Cana Brava, y para promover las fuertes políticas ambientales y sociales necesarias para afrontar problemas en proyectos futuros de esa envergadura. En lugar de eso, las políticas con miras al futuro, fueron materia de deficientes procesos de consultas y después de las consultas fueron hechos aun más débiles con el fin de satisfacer a los miembros de los países prestarios. Ahora la política para pueblos indígenas fue abandonada por el Comité de Políticas del Directorio, de esta manera creando la fuerte posibilidad que las demás políticas de salvaguarda tendrán el mismo tratamiento

Desafortunadamente, este retroceso del BID, coincide con la promoción del Banco de una larga y riesgosa cartera de proyectos de infraestructura que se pretende iniciar a través de IIRSA (Iniciativa de Integración de América de Sur). Dicha iniciativa de integración para América del Sur cuenta con 400 proyectos, y es similar a Plan Puebla Panamá - una iniciativa que se desarrollo en América Central. Dado este portafolio, es crítico y necesario de que el BID, implemente fuertes políticas ambientales sociales y de pueblos indígenas y que haga disponible un mecanismo y recursos de rendición de cuenta transparentes y justos para todos que pudieran ser negativamente afectados por los graves impactos de los megaproyectos . En otro sentido, estas políticas no cambian la estructura del Banco pero si permiten a la sociedad civil contar con herramientas cruciales para controlar al Banco en sus observancias con respecto a normas internacionales y hacerle responsable por proyectos de desarrollo fracasados que han sidos mal manejados y/o implementados. La persona a cargo del Panel de Notables, para los impactos ambientales, ex-Secretario del Interior por los Estados Unidos, Bruce Babbitt, afirmó…" la nueva infraestructura que se pretende desarrollar no es suficiente para mejorar la calidad de vida de las personas, fuertes políticas de salvaguarda son necesarias para asegurar el desarrollo sostenible y positivo." Por ello la campaña la sociedad civil en este nuevo proceso de desarrollo e integración debe comenzar nuevamente en custodiar estas políticas actualmente inmovilizadas.

Las tres políticas bajo amenaza son igualmente importantes para asegurar un equitativo y sustentable futuro en Latino América. Una política ambiental fuerte protege a los pueblos indígenas, mientras que una fuerte política indígena da soporte para democracias mas sólidas y respeta los derechos humanos que son de interés por toda la región. Las políticas quedarían en un plano de insignificancia si no se cuenta con los debidos mecanismos de rendición de cuentas, que permitan a los ciudadanos, tener recursos formales cuando vean violados sus derechos, o bien cuando el Banco los ignore completamente. Sumando a todo esto, estas políticas del BID, podrían desatar "un ciclo virtuoso" a través de lo cual serian una importante influencia para otros bancos de desarrollo que operan en la región, como la CAF (Corporación Andina de Fomento), FONPLATA (Fondo para el desarrollo de la cuenca del Plata, BNDES (Banco Nacional de Desarrollo de Brasil), BCIE (el Banco Centro Americano por la Integración Económica), instituciones financiaras que se verían en el deber de reforzar sus políticas de salvaguarda ambientales y sociales, para un desarrollo mas sostenible en la región.

De cara a estos desafíos, les toca a las activistas por los derechos humanos, ambientales e indígenas explorar nuevas estrategias-tanto en Washington como en Latino América-para presionar en el BID en que apoye fuertemente a políticas justas y necesarias.

Los Directores ejecutivos y gobiernos de los Estados Latino Americanos deben escuchar las inquietudes de la sociedad civil, que provienen de la misma región. Se necesita esfuerzos nacionales coordinados para hacer lobby dentro de los Ministerios de Economía de cada gobierno nacional, para que de esta manera instruyan a los directores ejecutivos del BID a que voten a favor de estas políticas de salvaguarda. De manera urgente se debe comunicar esto a todas las comunidades para que contacten a sus gobiernos para que manden un mensaje claro al Directorio que las políticas fuertes y efectivas de salvaguarda son necesarios para asegurar los derechos de los ciudadanos. Si este tipo de presión no se puede realizar directamente ante el Ministerio de Finanzas, se tendría que pensar en la posibilidad de incidir en el a través de otros ministerios que estén relacionados con las políticas mencionadas (Ministerio de Medio Ambiente).

  • El nuevo presidente, del BID, Luis Moreno, necesita escuchar las preocupaciones acerca el futuro del desarrollo en Latino América. Una carta dirigida al nuevo presidente, demandando que el Banco debe aprobar y reforzar políticas de salvaguarda que reflejen los insumos de la sociedad civil y de los grupos indígenas y de las comunidades afectadas en que ellas sean implementadas, y que proteja los pueblos de los impactos negativos de los proyectos de BID, debe ser redactada.
  • El personal del BID debe escuchar las preocupaciones de la sociedad civil. En todos los países donde el BID continúa realizando sus consultas con las organizaciones civiles, o espera formalizar el proceso, es importante asistir para plantear los asuntos aquí mencionados y demandar políticas fuertes.
  • Los grupos de la sociedad civil deben tener la oportunidad de coordinar estrategias acerca de las políticas de salvaguarda del BID, en un espacio, como el Foro Social Mundial, en Venezuela - Caracas en enero de 2006. En el foro se va a tener la oportunidad de revisar los resultados de estas nuevas estrategias, para poder coordinar más acciones de presión al Banco.

A menos que las organizaciones de la sociedad civil y los pueblos indígenas en Latino América hagan presión en sus ministerios para crear una campaña fuerte para reforzar estas políticas de salvaguarda y mecanismos de rendición de cuentas, graves riesgos, como las iniciativas IIRSA y Plan Puebla Panamá, seguirán o traerán graves daños ambientales, daños en la calidad de vida de las personas y en los derechos humanos de las comunidades que habitan en la región.

Sugerimos que todas las organizaciones de la sociedad civil, junto a los pueblos Indígenas en la región y en los países donantes, enfocan su atención sobre el BID y sus políticas. Acciones inmediatas, coordinadas y determinadas son necesarios, o llevaría años para que las políticas ambientales, y de pueblos indígenas, y de un mecanismo eficiente de rendición de cuentas sean aprobadas por el banco. Sin fuertes políticas de salvaguarda, los impactos negativos que involucran los proyectos IIRSA y del Plan Pueblo Panamá, serían multiplicados mientras los proyectos de los bancos continuarán en operación sin una apropiada supervisión de los aspectos ambientales y sociales.

Nota Importante: Eventualmente, a finales de octubre de 2005, el Director Ejecutivo de Argentina del BID facilitó los borradores de la Politica Ambiental y la Política Indígena a organizaciones de la sociedad civil.

Recursos

Lee las últimas versiones de las políticas indígenas y ambientales aquí. El mecanismo de rendición de cuentas todavía está siendo revisado por el departamento legal del BID y no está disponible publicamente.


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See also

Latinoamérica (en Español) Banco Interamericano de Desarrollo (en Español) Environmental & Social Policies at the IDB

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Last updated 21 August 2008
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