18 agosto 2008
Un documento presentado ante legisladores brasileños alertó sobre la falta de consulta a las poblaciones afectadas y la inexistente medición de los funestos impactos que las dos represas hidroeléctricas sobre el Río Madera, pueden tener sobre poblaciones nativas que nunca han tenido contacto con otras comunidades.
Un documento presentado ante legisladores brasileños alertó sobre la falta de consulta a las poblaciones afectadas y la inexistente medición de los funestos impactos que las dos represas hidroeléctricas sobre el Río Madera, pueden tener sobre poblaciones nativas que nunca han tenido contacto con otras comunidades.
La redactora del documento presentado por la plataforma Derechos Humanos, Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DhESCA) Marijane Lisboa, les recordó también que la constitución de Brasil contempla estas consultas, y que el no haberlas realizado es una violación a la ley primigenia del país. Además, exigió que ante la existencia de indicios marcados de que en la zona viven comunidades nativas que nunca han tenido contacto con otros pueblos, se cumpla la constitución y se apliquen políticas tendientes a evitar este contacto.
Tanto la planta San Antonio como la Jirau están tramitando las licencias necesarias para comenzar su construcción.
Para leer artículo de El Paso Times