18 marzo 2009
Solo hace dos anos el gobierno de Bolivia ha enfocado en los impactos de las represas en territorio indigena.
Coordinación Legal ETL-FOBOMADE
A varios días de la promulgación de la nueva Constitución, aun persiste la incertidumbre sobre el destino final de las comunidades ribereñas de la cuenca del Río Madera en riesgo por las mega represas del gobierno federativo del Brasil.
La nueva constitución ha consolidado lineamientos fundamentales para el ejercicio de derechos de pueblos indígenas, ha establecido protección especial para los pueblos autoaislados como los Pacahuaras (pueblo en la zona de impacto Pando-Rondonia-Amazonas) (Capitulo de los Derechos de las Naciones y Pueblos Indígenas Originario Campesino, NCPE)
También ha establecido como derecho fundamental el derecho al agua, que junto al derecho a la vida, el Estado Plurinacional de Bolivia reconoce que la privación de su acceso y el uso sin beneficio real para comunidades ribereñas y cuyas vidas y organización se han desarrollado respecto del agua, no serán toleradas. (Art. 16 y Sgtes. 375 y Sgtes., NCPE)
La consulta previa e informada es un derecho y obligación que desde el Convenio 169 de la OIT, requería ser explicitado en la legislación marco nacional, cuyos beneficiarios no solo son pueblos indígenas y campesinos, sino cualquier colectivo o individuo que pudiera ser afectado por impactos ambientales negativos (Arts. 11, 30, 304, 343, 352, 403, NCPE).
Las comunidades indígenas y campesinas ribereñas fronterizas de la cuenca del Río Madera, aún se hallan desamparadas y olvidadas de las políticas, fortalecimento y amparo del gobierno, la falta de caminos de acceso a las mismas, agravan sus situación.
Hablamos del norte amazónico de Bolivia (Pando-Beni), zona boscosa, biodiversa en flora y fauna, ideal para el desarrollo de actividades de ecoturismo con efectos económico multiplicador. Zona en que se hallan frutos y alimentos que el occidente y las zonas urbanas de Bolivia no conocen ni imagina su variedad, valor nutricional y medicinal.
Existe grandes aspiraciones de desarrollo integral: la educación, nuevas tecnologías, investigación, cultura, emprendimiento industriales y ciencia.
Las represas en una cuenca muy importante en Bolivia, le generan riesgos negativos para Bolivia, y no solo se trata de “dudas” sino de certezas y confirmaciones, sobre las cuales las autoridades competentes nacionales y departamentales de Bolivia no han tomado medidas y ahora acciones desde finales del año 2006, en que se conocen oficialmente las denuncias sobre estas pretendidas represas.
La falta de energía eléctrica es el elemento clave para las dificultades de desarrollo del norte amazónico, y ante esa imperante necesidad de contar con energía accesible (la energía del norte amazónico es la mas cara de toda Bolivia) ha sido pretexto para que multinacionales e incluso instancias de gobierno departamental y nacional, jueguen con esta aspiración. Proyectos diseñados para satisfacer las demandas y necesidades del Brasil son mostrados como solución para Bolivia ¿Cómo y bajo qué condiciones?.
Las megarepresas presentadas como negocio parecen ser “altamente rentables” (un argumento economisista, que no considera impactos, violación de derechos y omisión de deberes) que durante la gestión pasada incluso se aseveró que los reditos para Bolivia podrían superara a los obtenidos de los hidrocarburos. Todo por el desarrollo y beneficio de las comunidades locales?
Las represas, como mega infraestructura, es un elemento letal degradador de la estructura social, económica, ambiental y cultural, allí donde se instala y ahí donde sus efectos alcanzan. Las represas instaladas en zonas pobladas, en la mayoría de los casos habitados por grupos vulnerables como las comunidades indígenas, han generado desplazamiento de sus tierras, grandes extensiones de terrenos son inundados y las comunidades se ven obligadas a migrar a las capitales urbanas en busca de casa, trabajo y alimento, el efectos inmediato: engrosamiento en las filas de desempleados sin capacitación técnica, indigencia, pobreza, desnutrición, degradación moral, delincuencia. Este tipo de impactos no son medidos ni considerados (ni imaginados) sin embargo sumados le generan grandes “inversiones” estatales para contrarestar estas necesidades sociales emergentes (de donde?), que pudieron evitarse prefiriendo otro tipo de tecnologías de generación de electricidad, sin desplazar y creando las condiciones de vida para que esas comunidades en sus tierras se desarrollen integralmente (¿Por qué deben ser obligados a migrar?).
Los impactos ambientales son considerables, y para el caso del norte amazónico, zonas biodiversas, zonas declaradas como áreas protegidas están en riesgo, especies ictiofaunicas y flora desapareceran.
Y la población autoaislada existente, seguramente sucumbirá en las peores condiciones.
Si solo hace 2 años el gobierno de Bolivia hubiera considerado implementar la alternativa ya presentada, frente al falso discurso de las mega represas, tendría al menos dos pequeñas Centrales hidroelecticas abasteciendo a la principales zona pobladas del norte amazónico.
Las comunidades organizadas, ante la pasividad de las autoridades solicitaron intervención a las instancias de justicia del sistema interamericano de derechos humanos. Ésta petición significa un reto para estas instancias, la solución no es sencilla, dos Estados están involucrados, Brasil por la acción y Bolivia por la omisión, ambos culpables de la violación de Derechos Humanos de comunidades indígenas y campesinas en sus territorios, pero solo uno es responsable, pero el otro (si acepta las presiones) se hará cargo de pasivos ambientales por un proyecto que no planificó y no le beneficia.
¿Y usted que opina?
ALERTA AMBIENTAL Nº 12, Año 1 Bolivia, marzo de 2009 Boletín mensual de información y análisis jurídico ambiental Es una iniciativa del Equipo Técnico Legal del Foro Boliviano Sobre Medio Ambiente y Desarrollo E.T.L.-FOBOMADE