1 enero 2010
Hidroeléctrica proyectada como parte del Complejo Hidroeléctrico del Rio Madeira en territorio boliviano. Se ubicaría en el rio Beni, cerca del pueblo de Cachuela Esperanza, en el departamento de Beni. La UHE Cachuela Esperanza produciría 990 MW, que equivaldría al 80% de la energía actualmente producida por Bolivia. El objetivo sería exportar la mayor parte al Brasil. El proyecto está en fase de estudios a cargo de la consultora canadiense Tecsult. Los primeros resultados dados por Tecsult alertan que los impactos sociales y ambientales serían muy considerables. Se estima que demandaría una inversión de 2.000 millones de dólares.
Articulo principal: Complejo hidroeléctrico del rio Madeira
Antecedentes
Los primeros estudios datan de
1981 y 1983 en los que la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), con el objetivo
del desarrollo de nuevas fuentes de energía hidroeléctrica, realizó el estudio
de pre-factibilidad, este estudio demostró la conveniencia de la construcción
de una central hidroeléctrica de 20 MW de potencia instalada. En 1985, ENDE
inició los estudios de factibilidad con fondos del PNUD, como resultado de
estos estudios se propusieron alternativas para elevar el potencial energético,
considerando la exportación de electricidad al Brasil. En 1991 se realizaron
estudios complementarios, en los cuales se optimizaron las turbinas con unas de
mayor potencia, como resultado se propuso la construcción de cuatro unidades de
12 MW c/u (Total 48 MW). Sin embargo, los estudios planteados hasta el momento conducían
al aprovechamiento parcial del potencial existente en Cachuela Esperanza (800
MW), más enfocado a las necesidades del mercado inmediato. El proyecto ha sido
muchas veces promovido por los gobiernos de turno y se han fomentado expectativas
entre la población para su realización. En agosto 2008, ENDE firma un contrato
de servicios con TECSULT para la realización del Estudio de Factibilidad y
Diseño Final del proyecto Cachuela Esperanza, considerando un desarrollo por
etapas, para lograr el aprovechamiento total del potencial existente en el Rio
Beni, con recursos provenientes del Tesoro General de la Nación. (Fuente: IIRSA)
Vista aerea de Cachuela Esperanza,Bolivia
Avance de los
estudios
De acuerdo al contrato, Tecsult
debe realizar tres estudios por un monto de 8 millones de dólares: Diseño final
del proyecto Cachuela Esperanza, impacto en Bolivia de las represas Jiraú y San
Antonio en Brasil, y tres alternativas – a nivel de pre-factibilidad - de
posibles formas de aprovechamiento de las potencialidades del tramo binacional
Bolivia – Brasil en el río Madera, Mamoré y Beni. (Fuente: IIRSA)
En cuanto al aprovechamiento
hidroeléctrico de Cachuela Esperanza, Tecsult debe producir documentos de
licitación para las turbinas alternadores y las compuertas de cierre, así como
los planos y especificaciones para licitación de las excavaciones, y evaluación
de los impactos ambientales del proyecto. Según TECSULT, el diseño final de
Cachuela Esperanza y el estudio de Impacto Ambiental será entregado en enero
2010 a ENDE.
Por lo pronto se ha informado
(nov. 2009) que la construcción incluirá obras como una presa de 37 metros de
altura y una esclusa, una central hidroeléctrica, vertedero e la instalación de
varios generadores/turbinas. Estas obras demorarían en su construcción de 7 a 8
años y demandarían una inversión aproximada de 2.000 millones de dólares. Se determinado
también que el proyecto sería rentable con una condición importante de exportar
la mayoría de la producción a Brasil. (Fuente: Plataformaenergetica.org)
Esquema de construcción de hidroeléctrica Cachuela Esperanza.
Caracteristicas de la hidroeléctrica Cachuela Esperanza.
Impactos sociales y
ambientales
Según lo informado por TECSULT, la
represa de Cachuela Esperanza tendrá una superficie de 690 kilómetros
cuadrados, es decir tres veces más que cada una de las dos represas brasileñas.
Entre otros efectos nocivos del proyecto sobre el medio ambiente y la
biodiversidad serán: la alteración, pérdida de agua y del caudal del río,
alteración y pérdida de vegetación en la zona de las obras, alteración y
migración de peces, y alteración y pérdida de aves.
Los impactos a nivel social serán
de reubicación de hogares, pérdida de tierras agrícolas utilizadas para el
autoconsumo y comercio, pérdidas de recursos utilizados por la población, perturbaciones
a la pesca, pérdida de bienes patrimoniales y aumento de enfermedades ligadas a
la presencia de obras. (Fuente: Plataformaenergetica.org)
Rentabilidad vs. Costo
ambiental
Según el especialista Henkjan
Laats, tomando en cuenta que la cantidad de energía que produciría Cachuela
Esperanza es más de tres veces menor que la energía generada en Brasil - 990 MW
frente a 3300 y 3150 MW de Santo Antonio y Jirau, y que el área inundada (690 Km2)
sería tres veces mayor que la de aquellas represas, el impacto de Cachuela
Esperanza en temas como la emisión de gases con efecto invernadero sería diez
veces más grave por cada MW producido. Varias investigaciones muestran que
centrales hidroeléctricas en la Amazonía producen más gases de efecto
invernadero que centrales eléctricas de gas, diesel y carbón. Ello se debe a
que la abundante vegetación en estado de descomposición, producto de la
inundación del territorio afectado, sumado a las altas temperaturas, provocarán
la emisión de gas metano que tiene un efecto 20 veces más dañino que el CO2.
El costo de la energía producida
por Cachuela Esperanza será más alto que el costo de la energía producida por
Jirao y San Antonio. Por lo tanto, como la energía de Cachuela Esperanza está
destinada al mercado brasileño, en las negociaciones sobre el monto de dinero
que pagará Brasil para la energía generada de Cachuela Esperanza, Bolivia
difícilmente obtendrá el precio justo para la energía exportada.
Un argumento que se utilizó a
favor del proyecto era la esperanza de Bolivia de tener una hidrovía hasta el
Océano Atlántico, lo que mejoraría la viabilidad económica de Cachuela Esperanza.
Esta posibilidad se vio frustrada desde que Brasil decidió no construir
esclusas como parte de los proyectos hidroeléctricos Jirao y San Antonio. (Fuente: LaHaine.org)
Por su parte, un
representante de Tecsult aconsejó a las autoridades bolivianas a obtener una
cuota en el mercado brasileño de energía como compensación por los previsibles
efectos negativos (ambientales y socieconómicos) que tendrá la construcción de
las represas de Jirau y Santo Antonio. “Hay que usar el impacto ambiental que
tendrán las represas brasileñas sobre el territorio nacional para negociar la
exportación de energía de Cachuela al Brasil (…) Hay que sentarse a negociar
con los brasileños y mirar las tarifas brasileñas”, afirmó. (Fuente:
Plataformaenergetica.org)
Comparación entre hidroelectricas de Jirau, Santo Antonio y Cachuela Esperanza.
Soberanía
Según Henkjan Laats, se puede
cuestionar el carácter soberano del proyecto Cachuela Esperanza: puesto que tendrá
que ser financiado con préstamos del extranjero, probablemente brasileños, será
construido por empresas extranjeras, probablemente brasileños, por ejemplo
Odebrecht, y la energía resultante será exportada mayoritariamente a Brasil.
Ello no será compensado por los impactos causados por Cachuela Esperanza y por
las deudas que tendrán que ser pagadas por el conjunto de la población
boliviana. (Fuente: LaHaine.org)