1 enero 2010
Articulo principal: Complejo hidroeléctrico del rio Madeira
Satisfacer la gran demanda energética de Brasil
Photo: Wilson, International Rivers
Vista del Río Madeira
La
construcción de las represas hidroeléctricas responde a intereses
comunes entre el gobierno de Lula y la empresa privada brasileña. Para
el Estado, representa satisfacer la urgente necesidad de energía
eléctrica de sus ciudades industriales, facilitar la salida de su
producción de soja hacia los puertos del Pacífico, mediante las
hidrovías en el Madeira, y afianzar su presencia geopolítica en América
del Sur. Para las empresas, la construcción de represas constituye un
negocio de más de US$8 mil millones, además de controlar la
distribución de 6,400 MW que generarían las represas de Jirau y San
Antonio.
Desde agosto del 2004, el planeamiento energético brasilero fue
delegado a una nueva agencia, integrada al Ministerio de Minas y
Energía, llamada Empresa de Investigación Energética (EPE, por sus
siglas en portugués). En 2006, el EPE concluyó un nuevo planteamiento
de energía eléctrica para diez años que afirma que, para sostener el
crecimiento previsto del Producto Bruto Interno (PBI) de 4,2% por año,
el consumo anual de electricidad aumentará 5.2%. Lo que implica que
Brasil necesitará de más de 4.000 MW de nueva generación de potencia
eléctrica instalada cada año. Para 2016, cerca del 40% de la capacidad
de generación de nueva electricidad en el país vendrá de las represas
del Madeira y Belo Monte. [1]
La energía hidroeléctrica es considera por los planificadores de
energía brasileros como la forma de energía más barata disponible para
el país. Esto es una justificación para que el Plan Decenal de
Expansión de Energía Eléctrica 2007 – 2016 mantenga un porcentaje de
75% de generación de energía a partir de represas hidroeléctricas.
Hidrovías para transportar la producción de soya
La hidrovía del Madeira persigue la integración comercial de los
estados de Acre y Rondonia, en Brasil, con Bolivia y Perú,
incrementando significativamente el transporte de soya brasilera.
Se estima que para el 2015 la capacidad de transporte de soya a través
de Bolivia llegará a 50 millones de toneladas por año.
El componente de navegación de este megaproyecto se concretaría
mediante la construcción de esclusas, lo que posibilitaría la
navegación de más de 4000 km de vías fluviales aguas arriba de las
presas para el transporte de mercancías de Brasil a los puertos del
Pacífico en el Perú.
En Brasil, se proyecta el incremento en la producción de soya en 28
millones de toneladas/año en 7 millones de hectáreas de los estados de
Rondônia y Mato Grosso (PCE, Furnas, Odebrecht, 2002). Esta región
produce actualmente cerca de 3 millones de toneladas/año. Considerando
los insumos necesarios de fertilizantes y combustibles a ser
transportados por esta hidrovía, se estima que la carga total potencial
a ser transportada por la hidrovía Madeira-Iténez será de 35 millones
de toneladas/año. Se propone además ampliar las facilidades del puerto
de Itacoatiara, en la confluencia de los ríos Madeira y Amazonas.
En Bolivia, los proyectistas brasileños estiman un potencial de
producción de 24 millones de toneladas/año de granos (principalmente
soya) en el área de influencia directa de la futura hidrovía: los
departamentos de Pando, Beni y parte de Santa Cruz, donde afirman que
existen 8 millones de hectáreas de tierras aptas para agricultura
intensiva. Estiman también un gran potencial de carga minera
proveniente de la región subandina de la cuenca del Madeira. Sin
embargo, según el PLUS (Zonisig, 1997) de Pando y Beni, virtualmente no
existen en esos departamentos suelos aptos para la producción intensiva
de granos. La producción actual de castaña en la región de influencia
directa de la futura Hidrovía no utiliza la hidrovía del Madeira a
partir de Porto Velho. Esa producción sale por carretera hacia los
puertos del Pacífico. En cuanto a Santa Cruz, la soya (producción
actual superior al millón de toneladas/año) y sus derivados se exportan
por los puertos del Pacífico y por la Hidrovía Paraguay-Paraná,
conectada mediante ferrocarril y mucho más cercana a las zonas de
producción que el Madeira. Para usar el Madeira tendría que habilitarse
el río Mamoré para barcazas de 4 metros de calado y además utilizar un
tramo significativo de carretera hasta Puerto Villarroel. En el Perú,
los proyectistas estiman un potencial de productos maderables y mineros
de 1 millón de toneladas/año.
[1] Switkes, Glenn. Artículo “A Pedra fundamental da IIRSA” en “Águas Turvas: Conseqüências de Barrar o Maior Afluente do Amazonas”, pag16. Internacional Rivers, 2008.