EnglishالعربيةEspañolFrançaisPусский
BIC | Bank Information Center Photo Photo
Actualidad

Río Madera: Complejo hidroeléctrico en el norte amazónico (segunda parte)

Hidroeléctricas. Brasil busca más energía. Las gigantescas obras Santo Antonio y Jirau demandarán unos $US 15.000 millones. En Rondonia hay un boom económico. Los ambientalistas hablan de efectos negativos.

Bolivia pide que el nivel de agua de represas no afecte
El Ejecutivo logró de que Brasil revise este punto técnico. También se habla de la navegabilidad

Photo 1Click to enlarge

Para Bolivia el punto central en el tema de las hidroeléctricas brasileñas es que la curva guía (la cantidad de agua que se concentra en las represas) no afecte al país.

De acuerdo con el viceministerio de Medio Ambiente, la curva de guía de Santo Antonio y Jirau causaría la inundación de unos 500 km2 en territorio boliviano, y esa concentración de agua provocaría la proliferación del dengue y la malaria.

Juan Pablo Ramos, viceministro de Medio Ambiente, indicó que es la primera vez que Brasil reconoció que el asunto debe ser discutido y negociado y señaló que esta apertura se produjo en una reunión que se realizó la semana pasada en Brasilia (Brasil), donde participaron los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca, y de Brasil, Celso Amorim, junto a un equipo de técnicos de ambos países.
Sobre el tema, Valdemar Camata, gerente de Odebrecht, empresa que construye Santo Antonio remarcó que esta represa que tendrá una altura de no más de 20 metros, no necesita de grandes lagos y que para generar unos 3.150 MWh sólo inundará 66 km2.

“Nuestra curva guía que tanto preocupa a las autoridades bolivianas no afectará a su territorio”, sostuvo Camata.

Por su parte, el consorcio Energía Sustentable de Brasil S.A., que lleva adelante el proyecto eléctrico en Jirau, puntualizó que entre ambas represas se anegará una superficie no mayor a los 200 km2.
Para el Gobierno de Evo Morales el tema de la navegabilidad es otro punto que se debe tener en cuenta y aprovechar esta apertura de Brasil para comprometer a que construya esclusas a lo largo del río Madera, en especial en las cachuelas del río Beni (Bolivia), para permitir que sea navegable y así poder aprovechar el Madera para que las exportaciones nacionales tengan la posibilidad de usar este río para trasladar sus productos al océano Pacífico o al Atlántico.

  Opinión  

Un pago por los daños
Jorge Molina / Hidrología e Hidraúlica (UMSA)

Es cierto que las hidroelécricas Jirau y Santo Antonio se encuentran en territorio brasileño y que su construcción es potestad de ese Gobierno, pero hay algo que no se puede  obviar y es que hay acuerdos bilaterales que el Ejecutivo Nacional debe exigir que se respeten.

Brasil tiene todo el derecho de construir esas represas en su territorio, pero lo que no tiene derecho es provocar daños a otros países en este caso a Bolivia.

Frente a esta situación, nuestro Gobierno debe tener una posición más firme y recurrir a los tribunales internacionales para demandar a Brasil por los impactos medioambientales, sociales y económicos que sufra nuestro país.

Por la vía legal se debe pedir el pago por estos daños, ése es el camino al que se debe apostar.

   Hechos  

- Encuentro. En 2007 el Ejecutivo le hizo conocer a su par de Brasil sus dudas sobre la cantidad de agua que se iba a acumular en las represas y pidió que los técnicos de Jirau y Santo Antonio las vuelvan a estudiar.

- Técnicos. El 30 y 31 de octubre de 2007 hubo otra reunión en La Paz, en la que autoridades del vecino país no pudieron responder a las inquietudes de los especialistas bolivianos.

- Permiso. El 9 de julio de 2007, el Ibama aprobó la licencia ambiental previa a Santo Antonio y Jirau.

- Reacción. El 11 de ese mismo año, Bolivia le envió una carta a Brasil manifestándole su preocupación. 

Hidroeléctricas. Jirau y Santo Antonio las ‘joyas’ de Brasil
La política energética de Brasil está orientada a aprovechar la mayor cantidad de sus ríos para generar electricidad

A tan sólo dos horas de Guayaramerín (Beni), en el estado de Rondonia (Brasil) a orillas del río Madera, principal afluente del Amazonas, la  empresa Camargo Correa lleva adelante la gigantesca construcción civil de la hidroeléctrica Jirau que pertenece al consorcio Energía Sustentable de Brasil S.A, conformada por las compañías Suez Energy International Sudamérica, Camargo Correa, Electrosul Complejos Hidroeléctricos y la Compañía Hidroeléctrica de San Francisco (Chesf).
Con una inversión de $us 6.000 millones (sin contar las líneas de transmisión) este complejo energético generará en 3.300 megavatios hora (MW/h) en 2012 y dará trabajo a más de 40.000 personas.

Protegido con un casco y camisa manga larga y bajo una temperatura promedio de 35 grados centígrados, D&F recorrió por dos horas las principales áreas de las instalaciones de esta megaobra que es considerada por el Gobierno de Lula da Silva como prioridad nacional junto a la hidroeléctrica Santo Antonio.

Luiz Antonio Da Silva, de Camargo Correa, responsable de la construcción, explicó que por la tecnología que se usa no  hará falta la acumulación de grandes superficies de agua. “Bolivia no tiene porqué temer, pues las turbinas Bulbo aprovechan la velocidad del agua y no la cantidad”, aseguró Da Silva.

En la zona de trabajo, el aire se mezcla con toneladas de tierra húmeda recién excavada. Todos los esfuerzos se centran en cerrarle el paso al Madera y hacer inmensos charcos para luego secarlos.
A 110 kilómetros en dirección a Porto Velho, la otra ‘perla’ brasileña trabaja a todo vapor. Unos 3.200 empleados han logrado dominar la margen izquierda del Madera y han creado un inmenso cráter para ubicar las primeras ocho turbinas y tres vertederos que permitirán en 2011 generar 570 MW/h.
En Santo Antonio el 11% de la plantilla de trabajadores es ocupado por las mujeres, que se destacan como soldadoras, armadoras, camioneras, pedreras y carpinteras. Con una extensión de casi 3 km esta represa, en palabras de José Bonifacio, director general de obras de la empresas Odebrecht, aportará con 3.150 MW/h y requerirá una inversión inicial de $us 6.000 millones.

El financiamiento está a cargo del consorcio Madeira Energía. Un 49% proviene del aporte de dos empresas estatales Furnas (39%) y Cemig (10%), el  51% corresponde a Odebrecht (18%), Andrade Gutiérrez (12%) y el resto a los bancos Banif y Santander.

Ambos proyectos, como lo definió el gobernador de Rondonia, Ivo Cassol, son el motor económico que necesitaba el noroeste amazónico y su onda expansiva beneficiará a Bolivia y Perú.

Programas medioambientales para mitigar posibles impactos 
Jirau y Santo Antonio cuentan, según las firmas encargadas de las obras, con una serie de programas medioambientales, sociales y económicos que buscan mitigar los impactos negativos.
Valdemar Camata, de Odebrecht, dijo que Madeira Energía tiene un presupuesto para la construcción de 60 viviendas que van a ser destinadas a los pobladores que se vieron afectados por la hidroeléctrica.

Desde la prefectura de Porto Velho, precisaron que esta compañía destinará parte de sus ingresos para mejorar las infraestructuras, de escuelas y hospitales de la zona.

A su vez, el consorcio Energía Sustentable de Brasil S.A (Jirau) prevé la construcción total deMutún-Paraná, un pueblo que será afectado por los trabajos.

Un programa destinado a la salud, al turismo, a la producción agropecuaria y a la mejora de la actividad pesquera es otro de los planes que tiene este conglomerado de empresas.
“Esta actividad requiere de estos compromisos, pues es mentira que no habrá daños ambientales; la idea es disminuirlos”, señaló José Bonifacio, responsable de Odebrecht.

   Ficha técnica   

- Santo Antonio. Energía asegurada 2.218 MW/h. Precio final de la energía $us 39,4 MW/h. Potencia instalada 3.150 MW/h, potencia unitaria 71,6 MW. Turbina Bulbo con rotor Kaplan 44 unidades.

- Jirau. Longitud de la represa dos kilómetros. 40 turbinas Bulbo. Potencia instalada 3.300 MW/h. Energía asegurada 1.975 MW/h.

   Opiniones  

Denis Roberto Baú
Pdte. Fed. Ind. de Rondonia
Como industriales y empresarios brasileños consideramos que estas obras son un excelente beneficio para el país. Generar energía limpia es lo que necesita el país y estas hidroeléctricas lo harán. Para Rondonia es una oportunidad para atraer potenciales inversores y desarrollar las industrias.

Pedro Teixeira Chaves
Director Micro y Peq.Emp.
Los micro y pequeños empresarios consideramos que  es una oportunidad que no la podemos desaprovechar en estos tres años en que estas compañías van a invertir en nuestro estado, nosotros debemos diversificar nuestra oferta y apostar a la creación de puestos de trabajo que sean duraderos.

Joao Cahulla
Vice gob. de Rondonia
No se debe olvidar que el proyecto Madera para el Gobierno federal es de gran importancia. Con esto se busca contar con energía generada en nuestro país y no depender en este aspecto de otras naciones. Brasil no para de crecer y para mover la industria y el comercio necesitamos de energía confiable.

Armando Germani
Comerciante
Este pueblo (Porto Velho) cada día crece un poco más. Algunos tienen miedo de Santo Antonio, pues no olvidan lo que pasó con la represa Samuel; las indundaciones y la malaria son un mal recuerdo. La prefectura dice que nada de eso va a pasar y que esto ayudará a nuestro desarrollo.

Photo 2Click to enlarge

Digg!

Ver también

BICECA Bolivia Brasil Latinoamérica Banco Interamericano de Desarrollo

Imprimir esta páginaEnviar página


Regiones

Latinoamérica

última actualización 08 febrero 2010
© 2010 Bank Information Center

Contenido del sitio web puede reproducirse libremente siempre y cuando el BIC se acredita como fuente.

Site by CaudillWeb