La actual “Política de Divulgación de Información” del Banco limita el acceso público de diferentes maneras:
1. Presunción de no-divulgación: Para respetar el Derecho al Acceso a la Información, las instancias públicas deben suponer que la información será publicada a menos que exista una razón fundamental para no hacerlo. Si bien el Banco reconoce este principio, su política vigente, evidentemente lo contradice. Actualmente el Banco tiene una lista de documentos que deben ser divulgados (una “lista positiva”). Cualquier otro documento que no forme parte de la lista, esta sujeto a una presunción general de no-divulgación.
2. Excepciones demasiado amplias: La política actual contiene una detallada y amplia lista de excepciones de divulgación mediante la cual se puede justificar la restricción al acceso de casi cualquier tipo de información (por ejemplo, la divulgación puede ser negada si se considera “perjudicial para los intereses del Banco, de algún país miembro o empleado del Banco”). Categorías enteras de información son declaradas como restringidas, sin que se determine si su publicación pudiera causar algún daño o no. Terceras personas pueden determinar que la información proporcionada al Banco es confidencial, sin que exista alguna justificación.
3. No se conocen documentos de preparación de proyectos, publicaciones no oportunas: Las personas interesadas enfrentan grandes obstáculos para poder participar de manera significativa en el diseño y desarrollo de los proyectos y en la toma de decisiones. El Banco no publica documentos de preparación de proyectos. La información de proyectos que se publica antes de ser aprobados generalmente no está actualizada. Las evaluaciones ambientales y sociales se divulgan antes de la aprobación, pero el Banco oculta las descripciones detalladas de los proyectos (Documento de Evaluación de Proyecto, PAD[1]) hasta después de ser aprobados.
4. Condicionalidades secretas: ¿Desea saber cuáles son las condicionalidades políticas que el Banco exige a los gobiernos que adopten previamente a la conclusión de negociaciones? Lo siento, no es su día de suerte. Los préstamos para políticas de desarrollo (antes conocidos como Programas de Ajuste Estructural), condiciones de préstamos sensibles – tales como privatización de entidades gubernamentales, liberalización de mercados, reformas institucionales o revisión de la legislación nacional, son divulgados únicamente después de su aprobación.
5. No existe información durante la implementación: Es imposible el monitoreo externo de proyectos y programas durante su implementación porque el Banco no hace pública la información durante esta etapa. Actualmente el Banco solo permite conocer anualmente un pequeño párrafo acerca de cada uno de los proyectos en curso o de los préstamos de políticas vigentes. Las auditorías de los proyectos y los estados financieros tampoco son conocidos, inhibiendo la capacidad de los grupos ciudadanos para monitorear los riesgos de corrupción.
6. Sistema de solicitud de información poco claro: El Banco no cuenta con un sistema claro para las peticiones de información. Tampoco provee garantías sobre cómo se manejarán los procesos de solicitud (tales como plazos de respuesta). No existe un mecanismo para divulgación de información comúnmente confidencial cuando el interés público así lo requiere (por ejemplo, riesgo a la salud pública, corrupción, etc.).
7. No hay posibilidad de apelaciones: El Banco no cuenta con un proceso independiente de apelación para quienes se ven afectados porque sus peticiones de información han sido negadas sin fundamento. El Derecho a apelar es un elemento esencial en un sistema adecuado de acceso a la información.
8. No existe posibilidad de conocer las posiciones de los países accionistas en la toma de decisiones: ¿Desea saber cuál es la posición que tiene su gobierno dentro del Banco Mundial? Esto también está fuera de alcance. Aparte de las conferencias anuales de los accionistas, los ciudadanos no pueden monitorear las acciones de su gobierno en el Banco. El Consejo de Directores del Banco ha mantenido un velo de secretismo alrededor de sus procedimientos (las juntas son a puertas cerradas, no se publican los registros de las juntas), aunque las minutas medulares comenzaron a ser publicadas a partir de 2005. La posición asumida de manera individual por los Directores Ejecutivos no son de acceso público.
9. Marco débil de traducciones: El inglés es la lengua oficial del Banco. El Banco traduce rutinariamente información general y sus publicaciones más conocidas al árabe, mandarín, francés, portugués, ruso y español. Sin embargo, en relación a los proyectos, los gobiernos prestatarios son los responsables de hacer las traducciones, las cuales son muy limitadas (compendios de valoraciones ambientales y planes dirigidos a reasentamientos o poblaciones indígenas). La información traducida de los proyectos es difícil de localizar. Los documentos más importantes del Banco sobre los proyectos (Documento de Evaluación de Proyecto) o préstamos para políticas de desarrollo (Documentos del Programa) muy rara vez son traducidos.
[1] Por sus siglas en inglés, Project Appraisal Document.