Las preocupaciones de la sociedad civil acerca del FCPF, y más generalmente REDD, caben dentro de varias categorías:
Violación de derechos
Una de las preocupaciones principales es que las esquemas REDD y el apoyo del Banco Mundial a países para la preparación para REDD afectarán de manera adversa a los pueblos indígenas y otras comunidades que habitan los bosques a través de la prisa de gobiernos, corporaciones y otros intereses económicos a controlar grandes franjas de tierra forestal en disputa con la esperanza de recibir pagos por conservar los bosques y/o reducir la deforestación. Debido a que muchas comunidades indígenas que habitan los bosques frecuentemente carecen de títulos explícitos a sus tierras u otras tierras que han usado tradicionalmente, se teme que los gobiernos y el sector privado intentarán usurpar estas tierras con la esperanza de obtener los pagos REDD.
Perdida de Subsistencia
Una preocupación corolario es que los gobiernos intenten restringir las actividades tradicionales de subsistencia, como sistemas de agricultura de tala y quema, la cosecha de productos forestales leñosos y no leñosos para uso personal, o restringir acceso a los pueblos dependientes del bosque que cazan y pescan en áreas forestales para la sobrevivencia, todo en el nombre de la conservación forestal. Esto ya parece estar pasando, ya que los borradores originales de los R-Plans de Guyana, Panamá e Indonesia identificaron las prácticas de cultivo de comunidades indígenas y rurales como contribución a la deforestación para ser eliminada.
Transparencia
Una demanda general respecto al proceso es que los mecanismos de apoyo para preparación REDD sean transparentes y abiertos al público, ya que el debate público significativo sobre las cuestiones relevantes y la definición de estrategias nacionales es un requisito esencial para lograr un consenso amplio sobre el camino a seguir. Respecto al FCPF, aunque la presencia de observadores en las reuniones es un avance, muchos de los documentos presentados por los países no se han hecho disponibles al público de manera oportuna.
Participación
Otra preocupación general es que las estrategias nacionales de REDD se desarrollen sin aportes significativos de la sociedad civil y las comunidades dependientes del bosque. Se tema que sin la participación continua y significativa por parte de todas las partes interesadas, muchos de los impactos negativos potenciales de estrategias mal concebidas de REDD sucederán. Esto se ha visto en las etapas iniciales del proceso FCPF, en el cual hubo poca o ninguna consulta y participación de la sociedad civil y pueblos indígenas en la construcción de las Notas Ideas de Proyectos de Preparación (R-PINs, por sus siglas en ingles), las cuales fueron ampliamente consideradas de baja calidad y carentes de elementos claves.
Uso de compensaciones para reducciones de carbono y el comercio del carbono de bosques
Muchas ONG y organizaciones indígenas critican severamente la idea de incluir los bosques en esquemas de comercio de carbono. La idea de contar con el mercado para resolver un fracaso del mismo mercado parece imprudente, sobre todo en un momento cuando el mundo aun está sufriendo de los impactos de la crisis económica causada por los mismos mercados que fueron involucrados en comercio complejo y opaco que fue mal regulado. Algunos analices sugieren que compensaciones para bosques podrían inundar el mercado del carbono, resultando en precios de carbono más bajos de lo que se necesitaría para efectuar cambios significativos, hasta quebrando el mercado entero.
Algunas preocupaciones se centran en el comercio de créditos REDD y provienen de una variedad de lógicas, pero se centran en la opinión de que compensaciones para reducciones en emisiones son injustas, ineficaces en reducir emisiones de gases invernaderos y podrían dar a incentivos perversos. Es intrínsecamente injusto e ineficaz permitir a corporaciones en los países industrializados comprar reducciones en emisiones, especialmente las reducciones forestales a un precio muy bajo, las cuales pueden sumar a su propio límite de contaminación invernadera. Esta práctica transfiere la responsabilidad de reducir los gases invernaderos del norte (históricamente responsable por el calentamiento global) al sur, and permite a la industria en el norte postergar la toma de las decisiones difíciles e inversiones caras necesarias para reducir las emisiones de sus industrias. El comercio del carbono también puede causar un “paro regulatorio” en el sur mientras países en el sur postergan acciones legales para reducir la deforestación y arriesgar le perdida de su elegibilidad para créditos REDD, los cuales dejarían de ser “adicionales” bajo las reglas actuales del Mecanismo de Desarrollo Limpio (CDM por sus siglas en ingles).
A further concern is that forest communities will be the losers in carbon deals which give increasing control to carbon trading companies, intermediaries and middlemen, accreditation, monitoring and verification groups and others to the detriment of local actors. Turning forests, and forest carbon, into a tradable commodity also violates the cultural and religious views of many of the world indigenous peoples.
Incentivos Perversos
Los esquemas de REDD que encauzan pagos monetarios a los beneficiarios incorrectos arriesgan premiar a los actores responsables de la deforestación, como las compañías madereras que prometan mover a la gestión sustentable de bosques; o las que son responsables de convertir bosques naturales a plantaciones de aceite de palma o ganaderas. La creación de pagos para reducir la deforestación, sin monitoreo y regulación cuidadosa en el campo, podría dar a la creación de más plantaciones comerciales, las cuales se clasifican como bosques bajo las reglas del CDM. La promesa de pagos REDD también podría incentivar a países a aumentar la deforestación en el corto plazo para incrementar sus niveles de referencia, así asegurando pagos más altos.
Pérdida de los múltiples valores del bosque
Otra preocupación general es que en la premura de gestionar los bosques como sumideros de carbono, las otras razones importantes para conservar los bosques, como la conservación de la biodiversidad, gestión de cuencas, y la preservación de otros servicios de ecosistemas se olvidarán o aplazados.
Distribución de Beneficios
La complejidad de distribuir los beneficios de REDD a través de una variedad de actores que contribuyen a las acciones para reducir la deforestación es un reto serio que muchos países, particularmente los con mal gobernanza de bosques, tienen poca capacidad de lograr. La mayoría de países no tienen legislación que define quienes son los dueños de los derechos forestales, y hay mucha evidencia de que gobiernos están actuando rápidamente para conferir todos derechos en el estado. Muchas comunidades y ONG locales no confían en el estado para tomar decisiones justas y transparentes sobre cómo repartir beneficios, y así dudan la capacidad de REDD para servir como mecanismo para beneficiar a comunidades locales que han conservado sus bosques.