BICECA se esfuerza para ejercer influencia en los proyectos y políticas de integración económica de la Amazona-Andina, esto con el objetivo de proteger la diversidad biológica y cultural de la región.
Desde el fracaso de ALCA en 2003 y Doha en 2005, el enfoque de la integracion ha sido orientado por la Iniciativa de Integracion de Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA). Lanzado en el 2000, en Brasília – Brasil, por los doce presidentes de los países sudamericanos, con el objetivo de desarrollar las áreas de transporte, energía y telecomunicaciones en la región. Desde su lanzamiento, la iniciativa tiene el apoyo formal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata). Además de estas instituciones, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), un banco público brasileño, considera la iniciativa prioritaria y está destinando recursos considerables para proyectos integrantes de la IIRSA.
La integración es un tema fundamental en el desarrollo económico, social y cultural de nuestros pueblos. Sin embargo, creemos que un proceso de esta magnitud e importancia debe empezar por un conocimiento de los problemas que aquejan a nuestro continente mediante la participación más activa de sus ciudadanos y sobre que tipo de desarrollo deseamos.
La sociedad civil Sudamericana esta de acuerdo en la necesidad del desarrollo y de unir a nuestros pueblos, pero se encuentra en la IIRSA, elementos que nos hacen desconfiar porque:
- Es cuestionable la sustentabilidad del desarrollo que se propone y existe la amenaza de que algunos de los ejes de IIRSA promoverán el avance de la frontera agrícola, ampliando la destrucción de la selva amazónica, por ejemplo.
- No hay una política de transparencia en el proceso de integración propuesto y es prácticamente inexistente la interlocución con la sociedad civil en los diferentes países, para que sus demandas y aportes sean escuchados.
- La implementación de mas de 500 proyectos de infraestructura de la IIRSA, sospechosamente se sitúan en áreas de gran riqueza natural y de alta diversidad biológica y cultural, que no integran pueblos, sino los perjudican al afectar los ecosistemas de los que depende su sobrevivencia e indirectamente toda la humanidad.
- Una gran parte de estos proyectos no tienen estudios de factibilidad económica, ambiental y social. Lo que obliga abrir un debate previo, por ejemplo, algunas de las carreteras propuestas no son necesarias o se podría promover el transporte alternativo por otros medios más sostenibles como es el caso de los ferrocarriles.
- Proyectos como el Complejo Hidroeléctrico/Hidroviário de los ríos Madeira-Mamoré-Beni-Madre de Dios, (impactando directamente a Brasil, Bolivia y Perú), pueden causar la expulsión de miles de familias de sus territorios, con la destrucción de millones de hectáreas de la Amazonía con impactos negativos en la biodiversidad. Entendemos que este megaproyecto esta siendo encaminado en un proceso que no contempla los impactos acumulativos e interactivos de sus componentes y proyectos asociados que también hacen parte de IIRSA.
- El proyecto hidroeléctrico binacional Garaby-Roncador (río Uruguay entre Argentina y Brasil) podrá atingir la generación de 2.400 MW, ocasionando impactos socioambientales irreversibles en la región. Así como la Hidrovia Paraguay-Paraná que afectará ecosistemas de importancia mundial como el Gran Pantanal y las áreas húmedas del sistema Paraguay-Paraná.
Frente a esta amenaza es que luego de un análisis conjunto, fue creada la Articulación frente a IIRSA con el objetivo de: Develar y detener la forma errada en que se viene llevando la IIRSA, contribuyendo en la construcción política y social de una conciencia crítica frente a IIRSA, potenciando las capacidades de incidencia y generando procesos alternativos sustentables sobre otra integración posible.
Por lo tanto, planteamos una articulación amplia entre nuestras organizaciones en lo que son actividades de informática, divulgación y capacitación, para juntar, sistematizar, analizar y compartir información, experiencias y conocimiento acerca de los proyectos y políticas de IIRSA, con el fin de potenciar la incidencia informada de los pueblos indígenas y “no indígenas” de la sociedad civil en el ámbito sudamericano.
Apoyamos la integración sudamericana pero bajo una concepción que respete a los pueblos, sus culturas, el medio ambiente y simultáneamente promueva desarrollo con respaldo local. Entendemos que se debe priorizar la recuperación de la infraestructura destruida antes de implementar nuevos proyectos de gran escala.
Resaltamos que las acciones gubernamentales deben expresarse en un verdadero desarrollo sostenible que redunde en el mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones que habitan dichos ecosistemas y que por siglos han conservado y manejado de manera sostenible sus recursos naturales.
Nuestros territorios, con sus ríos y bosques, son parte de la complejidad de la vida en el planeta que se encuentra profunda y vitalmente amenazada por grandes represas, hidrovías, corredores interoceánicos que forman parte de la IIRSA.
Otra integración es posible, pero solamente puede ser realizada a través de un debate amplio e informado, con la plena participación de nuestros pueblos.